El alcance léxico de tus alumnos le debe mucho a la derivación de palabras y, en concreto, a la sufijación. No en vano, este es el método más usado por la mayoría de las lenguas para formar nuevos vocablos 🔠.
Pero la sufijación la carga el diablo. Ya sea por falsas analogías, por la interferencia de la L1 o por intuiciones fallidas, el caso es que muchas veces nuestros estudiantes aplican incorrectamente los sufijos derivativos 🗣❌️, dando lugar a divertidas palabras. Y admitámoslo: muchas veces esos vocablos inventados suenan realmente bien, incluso mejor que la palabra “oficial” 😆.
Dicho esto, lo cierto es que nos debemos a las normas de derivación, por lo que debemos corregir los excesos de “creatividad” de nuestros alumnos 👩🏻🏫.
Así, si queremos hablar de una clase pesada, hablamos de pesadez, pero si la clase es aburrida (que viene a ser lo mismo), no podemos decir *aburridez, sino aburrimiento 🥱.
Nuestros estudiantes se aburren más en clase si fuera hace un día primaveral ☀️, pero no existe ese riesgo si hace un día *veranal, porque tal palabra no aparece en el diccionario. Lo que aparece es veraniego 🌞.
Tampoco existen los días *veranosos ni *otoñosos, aunque en otoño sí haya días lluviosos 🌧 y ventosos 🌬. Lo que no hay en verano son días *soleosos, sino soleados 🌞.
Y ya que hablamos de verano, en esa estación hay muchos bañistas 🏊🏼♀️ y turistas. Pero no puede haber *veranistas, porque lo que hay son veraneantes ⛱️.
En conclusión, lo que necesitamos para derivar palabras es exactitud. Buen sufijo el de –itud, aunque no lo podemos aplicar siempre. Por ejemplo, no existe *guapitud, sino guapura 😌. Igual que existe hermosura 😌, pero no *hermosez. Y tampoco *tontez (aunque sí estupidez), que para eso ya están las tonterías, tontadas y tontunas, palabras todas ellas recogidas en el diccionario.
Bueno, para que tus alumnos retengan algunas palabras derivadas, te ofrecemos un nuevo Pasapalabra 👇. Esperamos que sirva para que se diviertan…, y para que no se peguen más *inventadas 🤪.







