En la anterior publicación 👆, te hablamos de cómo poco y un poco de introducen matices diferentes en relación con la idea de “cantidad pequeña” 🤏. Pero esta no es la única diferencia entre uno y otro cuantificador. Existe también una distinción sintáctica: usamos el primero tanto con sustantivos contables como incontables, mientras que usamos el segundo solo con incontables.
A ello hay que añadir que poco se comporta de manera diferente dependiendo de si acompaña a contables o incontables: con los primeros solo usaremos la forma en plural y con los segundos, solo en singular. Y esto es extensible a los demás cuantificadores. Es por ello por lo que decimos demasiadas personas 👥️👥️👥️ y pocos estudiantes 👩🎓👨🏾🎓, y en cambio decimos poca sangre 🩸y demasiada contaminación 🏭🏭🏭.
Pero podemos dar un paso más en esta distinción. Y es que hay casos en los que, para expresar una misma idea, podemos emplear, no ya formas distintas del mismo cuantificador, sino cuantificadores diferentes en función de si acompañan a sustantivos numerables o no numerables. Tal es el caso de la idea de “no existencia” 0️⃣: con los primeros, usamos ningún/ninguna (solo en singular, salvo contadísimas excepciones que ahora no vienen al caso), mientras que con los segundos usamos el invariable nada de. Para que tus alumnos puedan practicar esta última diferencia 📝, incluimos un ejercicio 👇 en el que tendrán que seleccionar uno u otro cuantificador.
La verdad es que se trata de un tema interesante. Y como todas las buenas sagas, la historia no termina aquí, sino que continúa con una nueva entrega… ⏩️ Por eso, en la próxima publicación te hablaremos de las diferencias de matiz (e incluso de significado) para aquellos sustantivos que pueden ser tanto contables como incontables. ¡Cuenta con ella 😉!






