La mayor parte de tu curso estará dedicada a hablar: con tu profesor; con los de los otros grupos, en clase y fuera de ella; durante los cafés; con nuestra secretaria; en las actividades que organizamos; en el mercado de abastos, a donde seguramente irás un día con tu grupo y tu profesora (un consejo: haz allí la compra. A las señoras que atienden los puestos de fruta, pescado, verdura o carne, les encanta hablar).

Desde luego, no nos queda más remedio que reservar un poco de tiempo para dedicarlo a enseñarte las reglas gramaticales que te permitan hablar tanto.
Las actividades que te proponemos en el aula buscan fomentar el diálogo, el intercambio de ideas. Ese objetivo buscan los temas de discusión que te presentamos, los ejercicios por grupos o por parejas... Nos gusta mucho tratar temas de actualidad: provocan el diálogo como cualquier otro, pero además sirven para que puedas seguir comentándolos con la familia que te aloja. Buscamos de todas las maneras que lo que haces en el aula te sea útil “ahí fuera”.
La disposición de las aulas está pensada para que esta metodología sea posible: son lo suficientemente amplias, bien iluminadas y decoradas para sentirse a gusto. Y lo que es más importante, alumnos y profesor se sientan alrededor de una única mesa, lo que facilita e incluso provoca la conversación.










